INVESTIGACION // La compra misteriosa
Por la Dra. Caraculini
En la labor de una periodista, los datos son fundamentales. Por eso, cuando mi informante secreto me contó que tenía una fija para el sábado, no dudé ni un instante y me la jugué toda por Norberto que garpaba $14,83 si decía la palabra “Pepsi” correctamente. Claro, que hubiese pagado si no lo hubiese dicho en húngaro. Sin ánimo siquiera para bailar murga con los Monarcas de la Fiaca, me fui a bajonear un chori a la Costanera, cuando de repente mi instinto y/o/u olfato para la desconfianza me permitió visualizar a un jugador de Ladilla de antifaz, capa y poronguero en mano en una actitud algo sospechosa.
- ¿Qué haces acá Dieg….?
- Shhh… hablá más bajo!!! Nadie puede saber que soy Diego. Estoy trabajando.
- ¿Trabajando?
En ese instante, el parrillero, de similar contextura física a King Kong, le avisa al cabezón amante del fisk fuck que su chori a la pumarola ya estaba listo.
- ¿Cuanto es señor parrillero?
- $5 peso pibe.
- Aquí tiene. Otra cosa señor parrillero… ¿se lavó las manos antes de cocinarme el chori?
- ¿Eh?
- ¿Paga ABL señor parrillero?
- ¿Eh?
- ¿Sabe que es el PBI señor parrillero?
La última pregunta fue el detonante para que el señor parrillero lo ponga en cuatro y lo haga tocar un carnavalito con el upite con una quena de carne.
- ¿Estás bien?
- No paso nada son gajes del oficio.
- ¿Oficio?
- Así es. Soy un Secret Agent Shopping.
- ¿Un que?
- Un Secret Agent Shopping. Trabajo para una empresa que se llama Mistery Shopping la cual me designa un comercio y yo lo tengo que ir a visitar y evaluarlo como un consumidor. La semana pasada me mandaron a un desarmadero en Warnes que pertenecía a Viviani, el del Sindicato de los Taxistas. (me muestra una marca en el cabeza producto de un paragolpe que se lo pusieron como sombrero)
- ¿Cómo es que conseguiste este empleo?
- Luego de navegar por 153 fotolog de minitas pa` tocarme un toque, hice clic sobre un link que me derivó en la web de la empresa. Llamé, tuve una entrevista, puse cara de capo, le dije que me encantaban los desafíos como me sugirió Ale y quedé.
- ¿Hace mucho que estas?
- Mirá…siempre me gustó el espionaje a tal punto que cuando era chiquito jugaba con mi primo hardcore y Juanchi con los productos de Spytek. Tenía los lentes para mirar para atrás, wakietokies, etc. Así, fui el primero en enterarme de muchas cosas… que significaba la palabra “Chuchis”; que a Rocío le gustaba manducar las hojas Gloria; que a Gonza le compraban la ropa en Pirueta, como Pablo Bonomo se empernaba a Rodri… en fín, millones de cosas por la que te podría decir que estoy desde miles de años en el rubro del espionaje. Así, no te das una idea las de minitas que me comí. Pfff…
Acto seguido una minita llamada Berenice toca la bocina de su auto descapotable y grita: “Dieguiii”
- Chau Lauuu, la lucha contra el crimen me espera.
- Pero pará… bancá… no te llegué a preguntar si…
Es tarde, Diego ya se fue. Ahí recuerdo que siempre llevo conmigo una agenda, del doble de grande que la revista Novias, con la gente que no me banco. Anoto el nombre “Berenice”. Una más y van…
Miro el reloj, es hora de ir a cocinarle a Fer.
Atte.
Laura Caraculini



