LADILLON RETRO // Ladilla y la playa loca
Cansados de tocarse todo el día (ej. Eze), los pibes decidieron hacer su pretemporada en Mar del Plata. Pero allá, no solo que siguieron tocándose, sino que se toparon con las mujeres, el alcohol y los rulemanes de Birminham. En otras palabras llegaron desinhibidos y se fueron enamorados... como el mar.
Por encima de trivialidades de justificaciones y/o excusas de borracheras, nuestro objetivo es intentar señalar aquí sumariamente, algunos de los sucesos más desinhibidos, los nuevos hits de Ladilla y las bolufrases semanales que se hicieron oír en esta pretemporada ladillosa. Pretemporada realizada desde el 19/01 al 02/02, en la aledaña ciudad de Mar del Plata por La Foto, N. Potter, Viajero, Papastone y nuestro querido “Teddy Bear” Peluza Renzo.
Como dijimos anteriormente, la historia a narrar tiene sus comienzos en Constitución. Los pìbes con banderas, vino, estofado y sanguiches de chorizos al grito de “Para ver a Ladilla/ tenemos que viajar/ Nos vamos a colar/ por la puerta de atrás...etc., etc.” coparon el tren rumbo a La Feliz. De más no estar decir que en el ferrocarril La Foto hizo cajeta catorce veces el asiento, lo que ocasionó risas por parte de sus amigos y puteadas de los pasajeros que intentaban dormir.
Una vez allá, con un par de horitas de descanso como sugiere el manual del Chinito, nuestros amigos fueron en busca de sus primeras aventuras. Siguiendo a N. Potter, como Frodo y Sam siguen a Gollum, lo pibe llegaron a Punta Iglesias (he aquí un nuevo apodo para Norbi, ya que el mismo caminaba en cuatro patas y no se le entendía, ni se le entiende aún, un jocara cuando habla. La única diferencia es que nuestro Gollum ha sido baleado por su espalda). Saltando y cantando: “Ladillón, Ladillón/ me informó con Ladillón” nuestros queridos pilluelos se metieron en la mar. Ese bullicio desató en minutos el descontrol. Todos se sacaron sus trajes de baños y comenzaron a revolearlos al viento bajo el clásico cántico: “Vamos Ladilla, Miguel y Ana/ ya nos bajamos 5 damas juanas ...”. Pero como en estos días no existe la tregua ni el respeto por el otro, los pibes decidieron quitarle la malla a Peluza Renzo. El objetivo se cumplió y ocasionó la risa de todos los veraneantes polacos que se sumaron al desafiante cantito desde la orilla que decía así: “le afanamo la mayita/ que la venga a buscar”. Entre carcajadas y melones La Foto, Papastone, Viajero y N. Potter o el Gollum Baleado, se reían del pobre Peluza que con su pelambre marítima no podía salir del agua, porque haría visualizar a toda la muchedumbre presente su insignificante gusanito escondido entre su bello púdico. Pero este gusanito, según Renzo Esposito, se transformó en una especie de anaconda gigante (¿producto de la bomba?) cuando una veterana muy boqueteada, de aprox. unos 50 años de edad y oriunda de Tapiales, se le colgó de su pecho peludo. Increíble pero real. Como si fuese una orca asesina en busca de su inofensiva presa, la veterana con pasión y fuego hondureño comenzó a manosearle el ganso a nuestro querido compañero, quien algo asustado no se resistía, sino que también tocaba. Esta piragua fue presenciada por toda la playa y por el Loco Marcos que la seguía por TV. Ahhh... y por los pibes que no podían parar de reír. Encima la vieja gritaba a los cuatro vientos: “La tené chiquita, la tené. Chiquita tené”, lo que reiniciaba nuevas risotadas. Después de tres horas luchando y tocando con la vieja, Renzo pudo rescatar su short y su dignidad.
Luego nuestros aventureros se hicieron amigos de una chichis de 16 años de edad (bah...amigos, diría Eze) que conocieron donde sino en el mar del amor. O sea que los pibes coparon su carpa, la 233, y a la noche las invitaron a una picada (dicho sea de paso se la manducaron ellos) a las 23:00 en el Pabellón (nombre del departamento de Sta. Fe y Colón, denominado así por sus banderas colgadas y la villa que reflejaba).
A las 23:00 horas el departamento era una joyita, pero las namis no venían. Esto derivó en que los pibes comenzaran a tomar birras, vodkas y líquido para frenos. A las 23:05 nuestros desafortunados amigos ya estaban del marulo. La Foto lloraba en cada sorbo, Renzo desinhibido (cosa que le encantaba) bailaba con su peluza en el balcón, Papastone llamaba a lo vecino, Viajero cantaba “Viajero”, y N. Potter hablaba en latín, aunque de esta redacción creemos que Norbi no estaba borrachín porque siempre habla igual. Bueno... conclusión que entre trago y trago eran la 1:30 AM y no había registro de la namis. He aquí que de esta redacción creemos que es apropiado destacar el diálogo que ocurrió a esas altas horas de la noche:
Papastone: “Che, vecino, creo que las minas no vienen”
La Foto: “Sí, Ale tenés razón. Ya fue”
Peluza: “Coincido con vosotros compañeros. Creo que lo mejor hubiese sido hacer la vida de un pibe normal, acostarnos a las 22:00 horas...(?) Además particularmente señores presentes, yo no puedo con mi alma, estoy demolido, muerto, estoy muy fatigado” (poner voz de hombre duro y macho)
N. Potter: “bavcjhasgdaj nawdya a x avdjagdja a c asbahj das asb jdgasj kahdk”
Viajero: “Loco, cualquier cosa salgamos nosotros”
Pero de repente... (chachán, chachán)
Ringggggggggggggggggg!!!
Papastone: “¿Hola?, ¿Quién es?”
Chichis: “Nosotras, que estamos en bombachita y con la picana” (después se describirá que carajo es)
Papastone: “Muchachos, son las minas!!!”
Todos y muy descontrolados: “Ladillón, Ladillón, me informó con Ladillón”
Y... así fue, las minas llegaron. O sea que después de saltar como borrachos con botella nueva (chiscarlo), en donde de más no estar decir que La Foto se dió un palo tremendo al hacer el pogo ladilloso, la fiesta emergía de las cenizas. Birras y más birras salían desde la heladera, uno que otro vodka con sustancias era preparado por nuestro barman el Viajero Loco, y N. Potter le daba al Blem. Y entre tanto alcohol comenzaron los jueguitos. Primero la famosa picana que tanto hablaron las chichis en la playa, que terminó siendo una depilayde que enseguida se quedo sin baterías, (Una cagada!!!). Y segundo, los depravados y jeropas propusieron el jueguito del muñeco (cabe aclarar que dos de las tres minas ya se habían puesto en dope). Este consistía en que todos se pusieran en ronda y le hicieran un mimito a Pepe (muñeco improvisado). Obviamente ese mimito tenía que ser dado a la persona de al lado posteriormente. Todo muy lindo, pero las minas empezaron a sospechar de la trampa. ¿Dijimos todas? Disculpen lectores, una no. Esta le dió un beso en la panza a Pepe, lo que ocasionó que segundos más tarde le tenga que dar un beso en los enredados cardos negros de la zapán de Renzo, quien ya estaba preparado con un wiskacho en la mano, la remera recogida y bailando el hula-hula. Y la chica lo hizo, y Renzo se desinhibió aún más. De esta manera, la fiesta prosiguió. Las minas bailaban desnudas sobre la mesa, Papastone seguía llamando a lo vecino, Viajero hacía trensitos felices en la cocina y desfilaba hablando en portugués, La Foto se hacia el dolobu y trataba de apoyarse a la rubia, Renzo a una tal Marina pintándola del amigo sensible, y N. Potter cansado de Blem, mezclaba Odex con Ayudín. Así terminó el primer día, todos en coma cuatro.
Al día siguiente los pibes algo más tranquilos coparon Mogotes con mates y pelones noruegos. Pero por la noche otra vez pintó el bullicio. Los ladi-boys algo borrachines, sobre todo el Peluza que jamás había sido visto en un estado tan calamitoso, fueron en busca de las amigas de Pablo para ir a Sobremonte, las cuales oscilaban entre los 23 a 30 años de edad (sobre todos las de 30, ideal para el target de Peluza). Una vez ahí los pibes siguieron bebiendo, sobre todo Renzo que a esa altura ya hablaba con las paredes y guiñaba el ojo a toda veterana que pasara. Otra vez terminaron en coma cuatro.
El miércoles los pibes decidieron copar nuevamente Punta Iglesia. Se fue alegre por la rambla cantando: “Para ser de Ladilla/ Para ser de Ladilla se necesita/ que te pique la rodilla/ que te pique la rodilla y la pantorrilla/ y también la canilla/ La Ladilla/ Me pica, me pica” (ritmo yo no soy marinero, soy capitán). A todo esto, una nueva canción surgió desde el horizonte, obviamente por lo sucedido hasta aquel momento. Y dice así: “Renzo/ la pelambre que tiene mi amigo Renzo/ como el mar. Renzo/ su pelambre fuerte vuela al viento/ como el mar. Renzo/ una vieja se le cuelga al cuello/ en el mar. Renzo/ el chizito que tiene mi amigo Renzo/ como el mar”. (Ritmo, Libre/ como el pájaro que vuela yo soy libre/ como el mar). Una vez en la 233 pintó el chamuyo. Eze quien día a día se iba poniendo más verde, con sus pectorales brillando en la arena, mapeaba con Noelia, y Renzo seguía con su estrategia de hombre duro y maduro frente a Marina. Por otra parte Papastone rechazaba propuestas de todos lados porque no le gusta la tarta de atún (esto ocasionó que lo empezaran a llamar “Fachastone”), Viajero intentaba comerle la empanada a una chica autista llamada Luz y N. Potter chupaba la carpa. O sea que la lógica indicaba que tarde tranquila, noche tranquila. Pero, no. Otra vez el bullicio, las drogas y los desengrasantes. A las 23:00 hs. Las minas, una vez más no aparecían, y los pibes comenzaban a tomar. Otra vez del coco. A la 1:30 cayeron las chichis, y los jeropas ya borrachos y desinhibidos propusieron un jueguito apenas subieron. Nuevamente creemos que es importante transcribir el diálogo tirante que se mantuvo durante un par de segundos.
Papastone: “Chica, hip, ¿quieren tomar algo, hip?”
Chicas: “mmm...”
La Foto: “Ale, Ale, enseñale el jueguito que estuvimos pensando toda la tarde. Je, Je, Je” (risa de jeropa)
Peluza: “Dale Ale, Ju, Ju, Ju” (risa de jeropa peludo)
Papastone: “Ta bien, pero me prometen que van a jugá, no? Hip”
Chicas: “mmm...bue...”
Papastone: “Bue...consiste en el juego del dadito, hip. Con el 1: en bola, hip. Con el do: turketa, hip. Con tré y cuatro: zafadita, hip. Con el chinco: besito, hip. Con el sei: ¿cómo era el sei?”
N. Potter: “mnsfkjse fnbfkhs”
Papastone: “Tené razón, hip”
Chicas: “ehhhh...nosotras no jugamos”
Momento de tensión
Chicas: “¿jugamos al chancho?”
Todos los jeropas: “Bueno, Bueno” (leer con voz de boludito)
Así es como se frustró el jueguito del dadito y terminaron jugando al chancho... pero con prendas. Pero en vez de perder las minas lo hicieron Viajero y N. Potter. Igual las prendas estuvieron originales y creativas porque ambos tuvieron que demostrar sus dones artísticos en la calle. Viajero tocando la viola y Potter haciendo malabares. Situaciones que trajeron la alegría y la risotada nuevamente al Pabellón. Después otra vez más perdió Potter, pero esta vez con una chichi, donde ambos tuvieron que bailar un vals frente al tránsito marplatense. Horas más tarde las minas se fueron y los lady boys se fueron a cortar ligustrina a la cancha de Aldosivi.
El jueves fue otro día de borracheras y viejas para Renzo. Por la noche lo pibe coparon Sobremonte con las veteranas amigas del Viajero. Descontrol y alegría se pudo observar desde un parlante, al ver a Norbi bailando la danza checa. Además que Renzín siguió tirando tiro a toda abuelita recauchutada que viera. Su chamuyo consistía en decirle: “¿Que tal bella dama? Sería un honor de parte de este caballero sacar a bailar a tal bonita doncella” Así, pudo ganarse un nami similar a Lita de Lazari. De más no estar decir que toda canción que se escuchaba en el boliche era entonada eufóricamente asociándola con Ladilla. Por ejemplo, la canción de Mambrú, decía: “A veces pica, a veces no, a veces arde, a veces no... Puede ser que esta vez, la Ladilla me pique la pija...” O sea que de tanto alcohol y salsa pumarola, los vinieron a buscar en ambulancia.
Viernes: otro día de dopes y serenatas. A la tarde los pibes coparon la 233. De apoco iba floreciendo el amor en Eze, a quien las chicas le decían “Tyson” por sus pectorales y músculos (ahhh!!!), y en Renzo quien primero hizo amistades con el abuelo y abuela de la chica que lo volvió mape. Pero a la noche, por quinta vez consecutiva floreció el pedo alegre y malandrín. Esta vez en la casa de las chichis donde se saltó, cantó, tomó y Norbi chupó el bidé. Conclusión: coma cuatro para todos.
Si hablamos de fuchibol los pibes se impusieron en un amistoso por 10 a 4, contra un combinado de profugos marplatenses.
Así, fueron pasando los días hasta llegar a la segunda semana. Semana que la vamos a llamar la semana del amor. ¿Porqué se pregunta usted? Fácil. Papastone recibió la visita de Ce, Eze se enamoraba día a día de Noelia, Renzo de Marina, Viajero de Luz, y Norbi viajó a Bs. As porque extrañaba mucho la Comarca, o sea su flia. Aunque existen hipótesis que se fue triste, ya que según él no es tan feo como Larguirucho. Para resumir esta semana fue tranquila, sin alcohol, drogas, jueguitos y alpacas. Lo único destacable fue como Eze fue perdiendo su alma y sus chistes debido a que la rubia Noelia no le daba ni el agua para el mate cocido (chiscarlo II). El pobre musculoso vivió una semana torturándose con Riky Martín, Chayanne, Luismi y Edgar de Volcán. Otro maraca que escuchaba esa música era Renzo, pero no para sumarse al dolor de La Foto, sino para hacerlo más mierda. Por eso la creatividad de los pibes para cantarle una nueva canción, que dice más o menos así: “Si viene un barco que es todo peludo/ es mi amigo Renzo de mierda”. Pero las canciones no ayudaban a remontar el ánimo de Eze, hasta sus pectorales estaban algo caídos. Encima Noelia la rubia, hacia tramoyas para no verlo. Eze lloraba desconsolado. A tal punto que un día se lo encontró llorando como un niño en las rocas mientras miraba el mar y las estrellas. O porque no decir cuando se fue al faro a gritar: “Nunca te olvidaré, Nunca... nunca... bua... bua”. Y bue... el amor golpeó mal en el corazón de nuestro amigo fortachón.
En cambio por la otra vereda, Renzo era cada vez más recio con su “amiga”. Durante esa semana se pudo oír comentarios como estos: “Muchachos a las minas no hay que darles bola”, “yo soy un hombre duro, muy duro”, “a las minas les gusta que les hables mal”, “¿enamorarse? ¿y eso que es?”, “mi segundo nombre es seducción”. Patrañas y más patrañas, porque el viernes llegó el día de la verdad. Los pibes fueron a la casa de las chicas para salir por última vez ya que estas se iban de La Feliz. Renzo, que es un seductor nato, haciéndose el Richare Gere o el Yasimel, entregó un ramo de rosas blancas a su chica. Este le dijo: “Para vos, nena”, obviamente con voz de seductor. Una vez en el departamento, luego de una frustrada salida a bailar, los pibes comenzaron a darle a la parla. Igualmente antes queremos transcribir dos diálogos que vale la pena saberlos, los cuales demuestran que Peluza es un fantasma con las minas.
El primero...
Noelia: “Chicos, ¿vamos a casa?, a sí Tyson me hunta en aceites”
La Foto: “Sí, sí, sí”
Marina: “Dale y así Renzi me tira los galgos, a pesar de que tengo novio”
Peluza: “ehhhh... (gulp)”
Después de un tiempo, donde cabe recordar que Peluza había hecho comentarios muy machos y rudos, decidió intentar por el medio más barato, bajo y desesperado.
Peluza: “Sr. Eze... estuve reflexionando acerca del amor... ¿Vosotros no haríais un favor a esta alma tan noble y buena?”
La Foto: “Contame Peluza”
Renzo: “Ehhh... me preguntaba sino podrías mantener una conversación con mi amada Marina... ? Dígale que soy un caballero, un lord, y que siempre me gustó”
Ahhh!!! y lo que hubo que escuchar del hombre que ya la tenía, que calentaba a las minas hasta humedecerlas, etc., etc.,
El segundo diálogo es corto y dice así:
La Foto: “Me das un pico Marina”
Peluza: “¿Y para este bondadoso caballero no hay nada, bella dama?”
Marina: “A vos... como rengo a la muleta te voy a dar!!!”
Peluza: “(Gulp) Señores presentes, ¿qué opinan de la economía lituana?”
Como no pudo ser de otra manera de esta conversación surgió el último hit ladilloso del verano: “Los domingos a la tarde/ compró 100 g. de paleta/ Y a Renzo yo le doy/ como rengo a la muleta/ Eta, eta, eta, rengo a la muleta, eta, eta eta”. (música bombacha veloz)
O sea que para ir finalizando podemos decir que, Eze se chapó a la rubia, lo que le hizo volver el alma al cuerpo, aunque ahora este muy enamorado y escuche a los Wawancó todo el día. Y Renzo se quedó más caliente que salchicha iraní porque todos le decían que había dormido una siestita. Siestita como el mar.
Atte.
El Ladillón Retro



